Siempre hay tiempo
Hector, un tranquilo anciano de un pequeno pueblo vasco, recibe una importante noticia: tiene que abandonar su pueblo antes de que las maquinas de demolicion entren en su terreno. La construccion de una autovia es inminente. Hector intenta resistirse y continua con su quehacer diario, hasta el dia en el que las gruas hacen su aparicion en el pueblo...